
En general, el proyecto de ley de reformas de la salud es percibida como un nuevo sistema de salud que introducir reformas en el cuidado de la salud de los EE.UU. Pero el proyecto no es sólo un "proyecto de ley de reformas de la salud", pero también un "proyecto de ley de reformas de riqueza".
La mayor objeción de los opositores del proyecto de ley de salud no es la igualdad de salud, pero es algo que ver con la riqueza del país. Los temores sobre el aspecto financiero y económico del proyecto de ley de reformas de salud son en realidad la manzana de la discordia entre los opositores y los defensores de la ley.
Pero una cosa es claro que el proyecto de ley ha atacado a la distribución desigual de la riqueza. La desigualdad de la riqueza comenzó a apuntalar hace 30 años cuando las políticas gubernamentales comenzaron a convertirse en rehén de las fuerzas del mercado que conduce a una economía donde los ricos se hicieron más ricos y los pobres se hicieron más pobres.
La mayor desigualdad se agravó cuando la clase media se aplica un tipo impositivo menor que el de clase alta. Ahora todas las dimensiones del proyecto de ley de reformas de salud es la partida opuesta a la dirección histórica.
La imagen ha quedado más claro por qué Obama ha hecho hincapié tanto en la factura de las reformas de salud, aunque nunca se destacó el tema en sus campañas electorales. El proyecto de ley de reformas de salud que se llama como el final de la era Reagan. Al dirigirse a los demócratas y los asistentes de la Casa Blanca en la firma del proyecto de ley, Obama opinó que el proyecto de ley de salud se abrirá un nuevo capítulo en la historia de los EE.UU. y "marcará una nueva temporada".